APTO PARA TODOS LOS PÚBLICOS.

 

Un ballet que representa una parte del Jardín de Rodin donde las esculturas se mueven mientras que Rodin es testigo de todo ello.

Cada detalle en las obras de Auguste Rodín invita a una reflexión. Más allá de la plasticidad de sus formas o del hiperrealismo en los detalles, Rodin comparte su mundo interior. Logra alcanzar una emocionalidad universal que a su vez se convierte en personal, dependiendo de quien contemple la obra. Todo ello lo consigue rompiendo la visión frontal e invitando al que contempla cada escultura, a rodearla y recrearse en los detalles que le ofrece cada perspectiva.

En el recorrido de esa mirada envolvente, es donde Sergio Bernal descubre la magia del autor y siente la necesidad de darle vida a parte de la obra. Se acerca por lo tanto a la intencionalidad de Rodin humanizando sus piezas.

En la composición de este ballet ha elegido tres de las esculturas que más se acercan a su sentir: Torse d’homme Louis XIV (la belleza física); El beso (el amor) y El pensador (la importancia del pensamiento).

 


FICHA ARTÍSTICA:

Mi vida (Rodin)

Coreografía: Sergio Bernal

Música: Serguéi Rajmáninov

Bailarines: Sergio Bernal y Giada Rossi

Torse d’homme Louis XIV

Coreografía: Sergio Bernal

Música: Jean-Baptiste Lully – Jordi Savall

Bailarín: Sergio Bernal

El beso

Coreografía: Ricardo Cue – Sergio Bernal

Música: Pavana para una infanta difunta – Ravel

Bailarines: Sergio Bernal y Giada Rossi

El pensador

Coreografía: Sergio Bernal

Música: Roque Baños

Bailarín: Sergio Bernal