A.I.M.

A.I.M.

A.I.M, anteriormente Abraham In Motion, se marca como objetivo crear un trabajo «interdisciplinario y evocador». No resulta en absoluto extraña la apuesta por la mezcla de estilos y disciplinas porque el alma de la compañía, el coreógrafo Kyle Abraham, nació en plena cultura del hip hop de finales de los años 70, aunque tuvo una formación clásica que incluía el estudio del violonchelo, el piano y las artes visuales.

Basa su trabajo en el sonido, el comportamiento humano y los aspectos visuales, puntos de partida de una investigación coreográfica que, en escena, adopta la forma de una danza inclasificable, entre el ballet y las danzas urbanas, que los bailarines interpretan en unos registros que van del hip hop a las formas más elegantes del jazz, el afro o los ritmos electrónicos.