Compagnie Hervé KOUBI
“Ce que le jour doit à la nuit (lo que el día debe a la noche)”
gracias a la autorización amable de Yasmina Khadra para utilizar el titulo de la novela del mismo nombre (Ediciones Julliard)

En 2009, Hervé Koubi organizaba una audición en Alger para empezar un trabajo que llega hoy a la creación de “Lo que el día debe a la noche”.
Igual que el chico, héroe ordinario de la novela epónima de Yasmina Khadra, sacudido de una familia a otra, Hervé Koubi sale como explorador de su propia historia con una H mayúscula. “tal un orientalista del siglo XIX llegado de Argelia para dar vida a sus sueños de Oriente, quisiera dar vida a mis sueños de niño, nacido en Francia et que solo descubrió tarde sus verdaderos orígenes, es decir argelino.”
Doce bailarines argelinos y uno de Burkina Faso, la mayoría proviniendo de la danza de calle, el hip hop, han traído la energía necesaria a este proyecto de largo plazo, hecho de encuentros y después de un trabajo a medida con cada interprete, realizado ya en una primera etapa El Din.
Alimentado por pinturas orientalistas, encajes de piedra de la arquitectura islámica, Hervé Koubi dibuja su propio camino, hecho con enredos y un tejido complejo. “el encaje, precisa él, quién siempre ha sido fascinado por el dibujo, es antes que nada una manera de crear el día, el día en un tejido, el día en la materia… el día en mi historia…” Lo que el día debe a la noche es en su titulo mismo un trastorno del tiempo y una historia de lienzos.”

Texto escrito por Marie-Christine Vernay para la presentación de la obra “Ce que le jour doit à la nuit” al Pavillon Noir d’Aix en Provence.

Notas de Hervé Koubi sobre “Ce que le jour doit à la nuit” (“lo que el dia debe a la noche”:

“Ya de joven, antes de descubrir el Arte de la Danza y dedicarme a ella completamente, me fascinaba el dibujo. Aún guardo hoy esta misma preocupación en lo que yo llamo, en mi trabajo, mi gusto para la construcción del gesto y su puesta en espacio. De donde arranco, a donde voy, cual será mi camino… seguramente he guardado este gusto indecible para dejar huella del gesto artístico doblado por una preocupación que me gusta mucho, la relación con el tiempo.
Crear la materia coreográfica definiendo los encuadres del reto donde el espacio y el tiempo serian los instrumentos, donde el movimiento bailado seria el hilo, donde la construcción coreográfica seria un enredo, mejor el tejido complejo llegando a un trabajo comparable al de un encaje: una partición. Mis marcadores están colocados pues para esta transposición, mejor aún esta desmaterialización de este objeto cualificado de arte, en un movimiento bailado por definición efímero. Una desmaterialización que de manera paradojal aporta toda la materia a la danza.
Para este trabajo me gustaría particularmente apoyarme en un elemento histórico para poder encontrar los cuadros que inspiraron las formas, los gestos y después las frases coreográficas, el de una de los orígenes supuestos del encaje, el que viene de Oriente y está unido al bordado. Argelia no es el Oriente pero es la tierra por excelencia de esta gran corriente artística y literaria que se llama orientalismo. Entonces tal un orientalista del siglo XIX, llegado de Argelia para dar vida a sus sueños de Oriente, quisiera dar vida a mis sueños de niño nacido en Francia y que solo descubrió tarde sus verdaderos orígenes y los de sus padres, argelinos de nacimiento. La obra “Lo que el día debe a la noche”, novela de Yasmina Khadra, está situada en este momento y lugar mismos cuando mis padres lo dejaron todo, como dicen.
Ir a la búsqueda de este día para dar fuerza y forma, como uno se va para encontrar la Verdad o mas exactamente una verdad. El encaje es ante todo por definición una manera de crear el “día”, el día sin tejido, el día en la materia…
… el día en mi historia y porque no, sin parecer demasiado ambicioso y aún menos pretencioso, en la Historia. Constituye aquí un “pretexto” ideal, una estupendo transposición bailada de mis caminos y los recorridos por cada uno de los bailarines encontrados en Argelia, como tantos hilos que se mezclan y se cruzan, tantos lienzos también que nos unen en una historia y una geografía común, la del gran Mediterráneo.
Celebrar así el encaje en su refinamiento, su belleza todo y ligándose a un trabajo de memoria. Este proyecto se sitúa en el cruce de dos preocupaciones: mi gusto por la construcción y la composición bailada y una necesidad profunda por acercarme a mis orígenes, la tierra d’ Argelia. Lienzos por volver a encontrar, otros por volver a conectar y también otros por construir.”

Equipo artístico

Coreografía: Hervé Koubi
Asistente coreográfico: Guillaume Gabriel – Fayçal Hamlat
Artistas coreográficos: Lazhar Berrouag, Adil Bousbara, Abdelghani Ferradji, Zakaria Ghezal, Giovanni Martinat, Nadjib Meherhera, Riad Mendjel, Mourad Messaoud, Houssni Mijem, Issa Sanou, El Houssaini Zahid
Artistas participantes en la formación: Alexandra Besnier, Guillaume Gabriel, David Guasgua, Min-Jeong Kim, Philippe Mesia, Carl Portal
Creación musical: Maxime Bodson
Música: Hamza El Din par Kronos Quartet, Jean-Sébastien Bach
Música y arreglos musicales: Guillaume Gabriel
Luces: Lionel Buzonie
Vestuario: Guillaume Gabriel
Responsable de la producción: Agnès Blot

La Compagnie Hervé KOUBI recibe el soporte de la Région Nouvelle Aquitaine y el Département de la Corrèze con una convención trienal.
la Ville de Brive,
le Ministère de la Culture – DRAC
la Ville de Cannes,
la Région PACA (ayuda a los proyectos)
le Département des Alpes Maritimes
l’Institut Français pour certaines de ses tournées à l’international.

Co-producción:
Ballet de l’Opéra National du Rhin – Centre Chorégraphique National / Centre Chorégraphique National de Créteil et du Val de Marne – Cie Kafig / Palais des congrès de Loudéac / Centre Culturel de Vitré / Ballet Preljocaj – Centre Chorégraphique National d’Aix en Provence / Ballet Biarritz –Thierry Malandain – Centre Chorégraphique National

Cía. Hervé Koubi