Ubicación

Teatro Romano de Itálica
c/ de la Feria, s/n
41970 Santiponce
Sevilla

Cómo llegar en transporte público

La línea de autobuses M-170A y M-170B prologan durante julio sus dos últimas expediciones para garantizar que los asistentes a las representaciones puedan ir hasta Santiponce y retornar en autobús. El último servicio de la línea M-170A desde Santiponce es a las 01:15 de lunes a jueves y a las 02:00 horas los viernes y sábados. Las paradas más cercanas al Teatro Romano son las paradas ubicadas en la Avda. de Extremadura nº 125 (parada de subida y de bajada a 300m) y Avda. de Extremadura nº 85 (parada solo de bajada a 200m).

Se puede utilizar la tarjeta del Consorcio de Transportes de Sevilla, con lo que el precio es muy asequible (alrededor de un euro si se accede con ella). Además permite transbordar a otros modos TUSSAM y Metro con descuentos por del 20% en dichos casos.

Descarga de horarios y recorrido de la línea M-170A

Descarga de horarios y recorrido de la línea M-170B

Ver información y horarios actualizados de la línea en la web del Consorcio

 

Historia

El teatro de Itálica se localiza al este de la ciudad, extramuros, y apoya su graderío en la ladera oriental del Cerro de San Antonio, elevación sobre la que se disponían los edificios de este extremo de la urbe. Su construcción se inicia en tiempos de César o de Augusto, a principios de nuestra era, y se prolonga hasta más de una centuria después. En el teatro de Itálica se suceden las mejoras y reformas, llegando incluso a erigirse, en tiempos de Adriano (117-138), una capilla para el culto de Isis -”Iseum”- en el pórtico septentrional. El edificio está en uso hasta el siglo IV d.C. y a partir de entonces se inicia un proceso paulatino de abandono. Destruido durante las invasiones bárbaras, el Teatro durante la Edad Media se utilizó como cementerio y posteriormente para fines ganaderos e industriales. A partir del siglo XVII , con el traslado de la villa de Santiponce a las colinas donde se hallaba la vieja Itálica, el Teatro queda oculto bajo el caserío, hasta que se saca a luz en fechas muy recientes. Francisco Collantes de Terán y Delorme, en 1.937, documenta la existencia de restos del Teatro bajo una serie de edificaciones. En 1.970 se procede a una primera excavación, pero no es sino hasta 1.979 cuando se inicia un trabajo de recuperación sistemática.

En su diseño los arquitectos romanos adaptan el modelo griego para crear un teatro cerrado, al modo de los actuales, y sólo el escenario y el graderío quedan abiertos. Su eje mayor mide 98 m. y la superficie del pórtico mide casi 2.500 metros cuadrados. Responde al clásico esquema tripartito: graderío –”cavea”–, escenario –”scaena”– y pórtico de cuatro lados –”quadriporticus”–. La “orchestra” es el espacio semicircular ubicado entre gradas y escenario. La “cavea”, con una capacidad aproximada para 3.000 personas, se divide en tres sectores consecutivos en altura: “summa”,”media” e “ima”; divididos entre sí por corredores. Entre el graderío y la “orchestra” se localiza el “balteus”, un antepecho de mármol ante el que se disponen las gradas para acomodar a los espectadores más notables -”proedria”-. Sobre la superficie del escenario, el “pulpitum”, se desarrollaba la representación y estaba cerrado por una fachada de gran altura, el “frons scaenae”, de varios cuerpos decorados con órdenes arquitectónicos y esculturas. Tres puertas -”valvae”- comunicaban la escena con la plaza porticada posterior.

En el teatro romano tenía lugar la representación de obras trágicas, cómicas y espectáculos de mimo. Ocasionalmente, acogía actividades musicales e, incluso, actos religiosos, especialmente los vinculados con el culto al emperador.

Remodelación

Tanto la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía como la Diputación Provincial de Sevilla, se han mostrado favorables en estos años a la conveniencia de que el Festival de Itálica volviera a la ciudad romana. Un convenio de colaboración iniciado hace dos años, va a permitir que la edición de 2011 y las sucesivas se celebren en el Teatro Romano de Itálica. Esto posibilitará la puesta en valor del monumento, aspecto irrenunciable para la conservación de sus restos arquitectónicos y arqueológicos.

Una propuesta de futuro

Desde la dirección del Conjunto Arqueológico de Itálica se promovieron una serie de trabajos encaminados a aumentar el conocimiento previo y el diagnóstico de la situación actual. Como resultado se pudieron establecer las bases para la puesta en valor del monumento, trabajo que quedó reflejado en el documento PROSCÆNIVM redactado por el arquitecto Alfonso Jiménez Martín.

El objetivo establecido es la restauración del Teatro, permitiendo compaginar, la conservación de los restos, la visita pública al edificio, y la celebración de espectáculos en el mismo. En este sentido se establecía un camino crítico de las actuaciones necesarias para cumplir el objetivo más perentorio: conseguir tener a punto el Teatro para la celebración del Festival Internacional de Danza en julio de 2011. Se definieron varios proyectos técnicos concretos:

– Acceso del ángulo sur-oeste.
– Infraestructura y protección de todo el ámbito del Teatro.
– Adecuación del graderío para lugar de concurrencia en espectáculos.
– Adecuación de la escena y restauración del frente escénico que incluía la anastilosis de la columnatio.
– Creación de un centro de recepción de visitantes.
– Aprovechamiento de los espacios ofrecidos por la pérgola existente.

 

Quedaron para después: la iluminación monumental y para la visita nocturna; la intervención en el mirador alto y su acceso desde el graderío; y el tratamiento del pórtico, ya que las investigaciones arqueológicas, están permitiendo unas más complejas interpretaciones de las que hasta ahora había.
Los trabajos actuales Dada la premura de tiempo para la ejecución de los trabajos, en este momento se van a ejecutar: la intervención en el graderío, una primera fase de ejecución de infraestructuras y restauración del escenario y orchestra, así como la adecuación de accesos y recorridos interiores.

Las ruinas arqueológicas del teatro de Itálica que hoy podemos observar, y lo que de ellas podemos conocer, son el resultado de un largo proceso de excavaciones e intervenciones, que forman ya parte de su historia. Es, pues, nuestro punto de partida.

Devolver el uso inicial al Teatro de Itálica significa recuperar una actividad que se ha conservado en el tiempo, y que hoy día sigue viva y vinculada funcionalmente a la arquitectura con la que nació y evolucionó.

La “caja escénica”, ahora efímera y desmontable, tendrá la triple función de cobijar la ajustada reconstrucción del frente de escena, servir de pantalla que aísle del ruido exterior el ámbito de representaciones y dotarlo de las infraestructuras necesarias para desarrollar en él un cierto tipo de espectáculo.

Se entiende, además, esta intervención de ahora como el mero inicio de un proceso, dilatado en el tiempo, pero correctamente planificado, que concluirá con los objetivos establecidos de recuperación del monumento, incluyendo la anastilosis o reconstrucción del frente de escena, permitiendo la musealización de gran número de piezas originales conservadas.

Las dificultades de cumplir con unos plazos tan ajustados han hecho necesario la continuación y conclusión de los trabajos tras la finalización del Festival.

Perdonen las molestias, pero tenemos que seguir trabajando.

Mayo 2011
El equipo técnico

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