01/nov
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Momix Dance Theatre en el Festival Itálica: seducción para los nuevos públicos

El de 1988 fue un año clave en el desarrollo del Festival de Itálica, ya que fue el primero desde su creación en el que la danza se convirtió en la único protagonista. En el diseño del programa se planteaba un importante reto con dos vertientes: por un lado fidelizar al público entendido y por otro, hacer ver al espectador accidental que existe un espectáculo apropiado para él, que sirva además como puerta de entrada a consolidar su afición.

De esta forma, finalmente se presentó una programación en la que aparecían grandes figuras consolidadas —Patricia Alonso al frente del Ballet Nacional de Cuba o las del Ballet del Teatro Lírico Nacional—, atractivos proyectos mixtos —la colaboración entre Nacho Duato y Maria del Mar Bonet bajo el paraguas del Netherlands Dance Theatre— o compañías que en los años ochenta renovaron el panorama dancístico con llamativas propuestas contemporáneas.

En este último grupo podemos incluir la impronta punk sexualizada de los canadienses La, La , La, el loco ejercicio lleno de humor de David Parsons Dance. Co o los flashes dancísticos de Momix Dance Theatre que hoy nos ocupan. En esta línea ocupada en atraer nuevos públicos, Momix fue calificado en más de una ocasión como el hijo rebelde de la danza americana que, sin embargo, no quiso dar de lado las fuentes de la vanguardia de su padre. La palabra seducción es otra de las que se utiliza para calificarlos. Su ecléctico estilo encajó en lo que se supone un producto habitual de los años ochenta que hoy en día sigue cautivando al público: en sus ágiles y cortas piezas mezclan humor y dolor, juego e ironía, la belleza primitiva del cuerpo con la ironía sensual del juego. Eran —son— espectáculos fragmentados de una imaginativa escenografía que esconde un trabajo en el que la danza desdibuja la preparación gimnástica, cirsense, cercana al mimo y de cuidada expresión corporal de sus bailarines.

Con estos ingredientes no es de extrañar que, tras el éxito de esta primera convocatoria, Momix regresara en 2011 para actuar en el Teatro Romano de Itálica arropado por nuestro festival.

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