18/Dic
comunicacion
Published in post

LA MEDEA DE UNA NOCHE DE VERANO

Julio Bravo, crítico de danza del diario ABC, quiso rememorar como momento destacado entre sus recuerdos del Festival de Itálica la edición de 1991, con la puesta de largo de Merche Esmeralda como coreógrafa de su propia compañía.

18 de julio de 1991. A Sevilla no había llegado aún la Expo, pero ya se respiraba en la ciudad (y en el país entero) la ansiedad por ese acontecimiento. Todo miraba a la Expo. A primera hora de la tarde el calor era, claro, agobiante. A pesar de ello, sobre el escenario del Anfiteatro de Itálica, un puñado de bailarines tomaba su clase antes del último ensayo para marcar posiciones. En una de las primeras filas de la grada, Merche Esmeralda observaba a sus bailarines. No había pasado todavía un año desde el nacimiento de su compañía, el Ballet Región de Murcia, y la artista sevillana presentaba su trabajo en su ciudad, ante su gente. Hacía oslo cuatro años que había ofrecido, a los pies de la Giralda, una arrebatadora interpretación de “Medea”, la coreografía de José Granero, junto al Baller Nacional… Pero esta vez era distinto, porque no iban sólo a juzgar a su trabajo como bailarina, sino a su compañía. Doble responsabilidad.

Itálica era, en aquel verano de 1991, mascarón de proa de la danza en España, y un destino inexcusable para las compañías y los artistas que recalaban en nuestro país. Ese verano, el de mi primera visita al festival, habían precedido a Merche Esmeralda Nacho Duato, recién llegado a la Compañía Nacional de Danza; Michael Clark, Stephen, Angelin Preljocaj y Per Jonsson, dos de los principales jóvenes creadores e entonces; la compañía Movers y el Ballet de la Ópera de Berlín, dirigido por Peter Schaufuss y con Arantza Arguelles en sus filas. Cerró el festival el Ballet de Boston, con Trinidad Sevillano.

La noche del 18 de julio de 1991, Merche Esmeralda se transformó en Medea. Se dejó poseer por el embrujo de la hechicera milenaria. Un mito griego revivió en las piedras de una vieja ciudad romana. El baile fue alianza de civilizaciones mucho antes de que Zapatero se la inventara.

JULIO BRAVO
Crítico de danza de ABC de Madrid

Comments are closed.